Bloducation/Bloducación

O educarte a través de blogs. Autodidactismo selectivo. ¿Es tal cosa posible? Yo creo que sí.

¿Y qué resulta de eso? Estoy por descubrirlo.

Tal vez sea parecido a como cuando vas a la cocina, hambriento, y no encuentras nada preparado. Tu flojera en ese momento te lleva a tomar la licuadora, introducir en ella cuanto ingrediente se te atraviese, y poner la licuadora en marcha.

Lo único que esperas es que la mezcla resultante no sea venenosa. Si el sabor es tolerable, ya es ganancia.

Las escuelas se toman meses para preparar currículas, que con un poco de suerte, forman alumnos con un perfil preestablecido. Supuestamente el alumno será proficiente en determinada disciplina. El tiempo ahí es el que se encarga de calificar.

Con ese modelo el principal obstáculo para el aprendizaje no es “cómo transmitir la información al alumno”, sino que además, te enfrentas con cada alumno a nivel “persona”. Quien quiera refutar este punto, que me de entonces otra explicación válida para los sistemas de calificación. Si esto no fuera cierto, cualquiera entonces podría graduarse—y con honores.

Con ese modelo, no creo que las escuelas deban proclamarse como “promotoras de cambio social”. No puedes pensar en cambiar, cuando premias el encajar en un molde.

De acuerdo, esa fue una generalización muy burda, pero perceptible.

La blogósfera no cuenta con tal organización. Nadie te obliga a leer, a creer en las ideas—ni siquiera sabes si son datos o hechos reales y verídicos—pero los absorbes. Terminas siendo una malteada sabor quiensabequé. Y puede que sea venenosa… o puede que no.

Quizá con esta mezcla impredecible de información instalada en un ser humano elimine aquella necesidad de tener que “think out of the box”, pues será la línea de pensamiento por default.

“Año 2016. La última escuela convencional en el planeta ha decidido, después de casi 2 años