Mientras hojeaba una de las tantas revistas que tengo aquí a la mano en busca de ideas, hubo una página que me llamó mucho la atención.
Un anuncio que decía, con letras lo bastante grandes como para llamar la atención lo siguiente: “Usted no debe asumir que los cigarros con bajos niveles de alquitrán son menos nocivos o mejores para usted”.
Más adelante y con letras no tan pequeñas como habría de esperarse en estos casos explicaban cómo la Organización Mundial de la Salud informa que la diferencia entre cualquiera de los tipos de cigarros es mínima, y que más importaba la manera en que el consumidor fumaba.
Cigarrillos con descripciones tales como light, ultralight, medium, mild o que presumieran de tener un bajo contenido de alquitrán no son menos dañinos ni te ayudarían a dejar el vicio.
Para cerrar con broche de oro, el anuncio decía: “No existe tal cosa como un cigarro seguro. Si le preocupan los efectos en la salud del consumo del tabaco, debe dejarlo.”
¿Y qué hay de nuevo con esto? Que el anunciante es ni más ni menos Phillip Morris International (los de la figura del caballito con la insignia PM al centro que aparecen debajo de los Marlboro).
¿Por qué querría una compañía que vende cigarros alarmar a los consumidores? A primera vista parece ilógico, pero considerando el compromiso social que tiene la emprsa ya no se ve tan descabellado.
¡Qué buena onda, Philip Morris se preocupa por mi salud!... un momento. ¿No será precisamente eso lo que querían que pensara?
Varias incógnitas e hipótesis empezaron a elaborarse en mi mente. Lo primero que quise saber fue por qué una compañía que hace cigarros difunde anuncios para dejar de fumar. Sería como invertir en publicidad diciendo: “Vendo cigarros, pero no los compres, te pueden matar”. Absurdo.
Buscando respuesta al por qué querrían que la población dejara de fumar, ellos argumentan que la campaña está dirigida a jóvenes, y que no les preocupa por que aún así seguirán teniendo adultos que ya fuman, y son esos precisamente a quienes dirigen sus productos.
A pesar de eso, sospecho que no se trata más que de otra estrategia de mercadeo, para tratar de ganarse la confianza de sus consumidores.
¿Confundido? Yo también.
No es la primera vez que me encuentro con anuncios publicitarios que exhortan a dejar de fumar. Campañas realmente agresivas han aparecido en contra del tabaco. Las leyes se les han ido encima, forzando a los productores de tabaco a colocar leyendas más notorias para prevenir al consumidor, y otras tantas prácticas en busca de reducir el consumo de tabaco en la población.
Pero de eso, a que sea una de las más grandes compañias tabacaleras la que impulse la campaña, no se me hace cosa de todos los días.
¿Serán auténticas sus intenciones?
2 Comments
NO es muy complicado, llevan esos anuncios por que son impuestos por los gobiernos o no los dejan vender sus drogas que mata, es una ley y así mismo se protegen contra gente que quiera demandarlos por venderles productos que mataron a sus familiares es sencillo.
Gracias por tu comentario.
Yo estaba enterado que las cigarreras habían sido obligadas por la ley para que sus advertencias fueran menos discretas al público, pero hasta el momento no he sabido que además de eso, hayan sido forzadas a iniciar campañas de “desprestigio” contra el tabaco…
Pero bueno, tarde o temprano saldrá a la luz la verdadera historia al respecto.