Los primeros años después de conocerse el testamento fueron de litigio. Como era de esperarse la familia de Nóbel no aceptó con beneplácito sus designios y los Gobiernos de Suecia y Noruega, por su parte, manejaban con recelo la idea de hacerse cargo del proyecto de Nóbel. No fue sino hasta 1900 que se decidió tomar el proyecto en serio creando la Fundación Nóbel, la cual se encargaría desde ese momento de administrar el capital del científico sueco.
La Fundación Nobel organizó sus actividades de acuerdo a las siguientes palabras de Alfred Nóbel, tomadas del artículo “Premio Nóbel”, Enciclopedia Microsoft Encarta 2005:
bq. La totalidad de lo que queda de mi fortuna quedará dispuesta del modo siguiente: el capital, invertido en valores seguros por mis testamentarios, constituirá un fondo cuyos intereses serán distribuidos cada año en forma de premios entre aquellos que durante el año precedente hayan realizado el mayor beneficio a la humanidad. Dichos intereses se dividirán en cinco partes iguales, que serán repartidas de la siguiente manera: una parte a la persona que haya hecho el descubrimiento o el invento más importante dentro del campo de la Física; una parte a la persona que haya realizado el descubrimiento o mejora más importante dentro de la Química; una parte a la persona que haya hecho el descubrimiento más importante dentro del campo de la Fisiología y la Medicina; una parte a la persona que haya producido la obra más sobresaliente de tendencia idealista dentro del campo de la Literatura, y una parte a la persona que haya trabajado más o mejor en favor de la fraternidad entre las naciones, la abolición o reducción de los ejércitos existentes y la celebración y promoción de procesos de paz. Es mi expreso deseo que, al otorgar estos premios, no se tenga en consideración la nacionalidad de los candidatos, sino que sean los más merecedores los que reciban el premio, sean escandinavos o no.
El premio Nóbel de Economía fue creado 300 años más tarde por contribución del Sveriges Riksbank (Banco de Suecia), en memoria a Alfred Nóbel. El Banco se encarga de entregarle a la Fundación la cantidad monetaria equivalente al premio de ese año y al igual que los premios de Física y Química este reconocimiento es adjudicado por la Real Academia Sueca de las Ciencias.
¡Ya tienen algo más que contar, cuídense!